Carpe Diem
25 septiembre, 2011 at 10:47 Deja un comentario
Enfermo. Estoy enfermo. Y el estar enfermo no hace más que reafirmarme mis ganas de vivir la vida y no desperdiciar ni un momento. Porque hasta que no has estado mal, no sabes que es estar bien (y viceversa). Y en estos momentos de malestar general, de falta de fuerzas, de solitud y aburrimiento, no tengo más ganas que bailar, gritar, chillar, saltar, correr, estar con mis amigos, disfrutar de casa momento y, en general, de vivir la vida. Porque ahora estando enfermo, soy incapaz de entender como una persona puede desaprovechar su bienestar, su plenitud vital. No me da rabia, sino pena. Pena porque aún no saben que signifca estar bien. Evidentemente que habrán estado enfermos, pero los malos momentos se olvidan antes que los buenos, sino ¿cómo somos capaces de volver a cometer el mismo error? Así que mi consejo, desde un estado febril, es que disfrutéis la vida y no desperdiciéis nada de ello, ni la última milésima de un segundo cualquiera. Carpe diem.
Entrada archivada en:Sobre Mi. Etiquetas:.
Trackback este articulo | Suscríbete a los comentarios vía RSS Feed