Cuestión de móvil.
Mayo 1, 2008
Bien, nunca llegué a imaginar que la cosa habría acabado así ni de buen trozo. Lo que a continuación voy a explicar es una mini historieta, sin mucha gracia, pero podríamos tildar como curiosa de cómo un simple móvil puede llegar a cambiar a la gente. En cuestión estoy hablando de este móvil, Nokia 2630.
Pues bien, le regalaron a mi padre el móvil mostrado anteriormente y como que no era de su necesidad decidió regalarlo a alguien de la familia. Bien, la situación de los móviles de la familia era así, para que os hagáis una mejor idea: Mi madre - mejor móvil, Yo - móvil malillo, mi hermana - no móvil ya que se cargo el suyo. Entonces, la cosa sería que el móvil se lo llevase mi madre y se fuesen traspasando los otros, pero yo prefería mi móvil antes que el de mi madre, así que me negué a esta idea.
Supongo que entonces a mi madre no le era de mucha importancia el cambio de móvil, a mi tampoco es que me importase mucho, la verdad, pero si me lo regalaban yo no lo iba a rechazar, pero, quien estaba más interesada, sin lugar a dudas, era mi hermana, ya que se llevaría en posesión un móvil. Pues bien, tras mi negación en la primera idea se propuso la siguiente; yo me llevaba el móvil y le prestaba el mío a mi hermana. Esta sugerencia ya me gustó más, ya que hacía posible el hecho de recuperar mi actual móvil al que le tengo un especial cariño, así que acepté. Entonces, me dieron el móvil y meto la tarjeta, la batería, y lo enciendo. Entonces en ese trozo que lo enciendes y miras qué tal está y todo eso me llaman para almorzar y me voy. Entonces yo comento el hecho que el móvil no me hacía de todo el peso, no sé, no me gustaba como estaban distribuidas las cosas. Entonces, todo acabado el almuerzo mi hermana me viene y me exige que vacíe rápido mi móvil, que se lo quiere llevar ya. Paso de ella y me meto a lavar los dientes. Todo seguido me sigue exigiendo de mala manera que le dé su móvil. Así continúa durante un rápido, yo pasta en boca, y entonces el enfado se apodera de mi y le empiezo a decir cómo puedo que el móvil es mío, no suyo y que no me venga con exigencias, que me durará tiempo y que, encima, aún no he dicho que aceptase el otro. Entonces ella ya supera cualquier estado que se puede tildar como normal y, ahora no recuerdo del todo bien, pero juraría que me pega un golpe. A partir de ese momento yo la evito durante todo lo que puedo y ella, que me busca, siempre que me ve me exige el móvil. Yo estoy harto y cuando se cierra a mi habitación voy con el maldito móvil nuevo y se lo doy a mi padre, que se lo lleve mi hermana, que, si tanto le importa, que se lo quede, a mi no me hace la menor falta. Me voy a mi habitación a continuar la tarea que había dejado a medias y todo seguido me llaman preguntándome porqué no me llevo el móvil. A primera instancia me niego a dar explicaciones, pero cuando me decido a hacerlo viene cierta persona que me interrumpe y al acabar ya pasan de mi y todo esta solucionado. Bien, no me escucharon antes, pues ahora me van a leer.
¿Por qué no quiero el móvil? Bien sencillo. ¿Tanto necesita un maldito móvil mi hermana? ¿Tanto? Porque el mío no es una maravilla, no, vamos a ser sinceros con todos, es una mierda. Entonces, si de verdad tiene tal necesidad de un móvil, que me lo exige cuando apenas lo eh probado, que ni he decido ni nada, que me estoy lavando los dientes y que se pone de esta manera, pues, para mí, que se lo quede. Porque yo no necesito de esta mala manera un móvil, si me lo regalan pues yo lo acepto encantado, pero no me pienso poner así por un móvil. Así que muchas gracias y muy buenos días.
Entry Filed under: Sobre Mi. Etiquetas: 2630, Enfado, Móvil, Nokia.

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